Los monumentos que los visitantes pueden admirar en el sitio arqueológico de Delos, así como la importancia de las exhibiciones en su museo, son indicativos del multiculturalismo y la libertad religiosa que caracterizaron a la isla. A tiro de piedra del santuario de Apolo, que se extendía por más de 20.000 m2, y de los santuarios dedicados a Artemisa, Hera, Zeus, Atenea y todo el Dodecateo, se pueden encontrar santuarios dedicados a dioses que no pertenecían al panteón griego tradicional, como las deidades de Frigia y Misia o Siria y Egipto. Entre ellos, el santuario de Isis, la diosa patrona de los marineros, domina la colina de Kynthos, el punto más alto de la isla.